¿Qué son la CCPA y la CPRA?
La California Consumer Privacy Act (CCPA) entró en vigor en 2020. La California Privacy Rights Act (CPRA) la modificó a partir de 2023, añadió el concepto de “compartir” información personal para la publicidad comportamental entre contextos y creó la California Privacy Protection Agency, que vela por el cumplimiento de la ley junto con el fiscal general.
La ley se aplica a las empresas con ánimo de lucro que operan en California y cumplen al menos uno de estos umbrales: unos ingresos brutos anuales superiores a una cantidad que se ajusta a la inflación (inicialmente, 25 millones de dólares); comprar, vender o compartir la información personal de 100 000 o más consumidores u hogares; u obtener al menos la mitad de sus ingresos de la venta o el intercambio de información personal.
¿Qué papel tienen las cookies?
Los identificadores de cookies, los identificadores de dispositivo y el historial de navegación son información personal según la CCPA. La analítica que realiza un proveedor de servicios estrictamente por cuenta tuya no suele ser una venta. Las cookies y los píxeles publicitarios de terceros que permiten a otras empresas seguir a los visitantes de un sitio a otro sí suelen ser una venta o un intercambio, y eso es lo que activa el derecho de exclusión.
A diferencia del RGPD, la CCPA no exige consentimiento antes de instalar esas cookies, salvo en el caso de consumidores que se sabe que son menores de 16 años. Lo que exige es un aviso claro, una exclusión que funcione y el respeto de las señales de exclusión.
Por qué importa Global Privacy Control
Global Privacy Control es un ajuste del navegador que envía una señal de exclusión con cada solicitud. Los reguladores de California han dejado claro que las empresas deben respetarla, y algunas actuaciones sancionadoras han señalado a sitios que la ignoraban. Como la señal llega antes de que se ejecute tu código, tiene que gestionarla la propia capa de consentimiento. Cookiesh la lee al cargar la página, así que las etiquetas de marketing nunca llegan a arrancar para los visitantes que la envían.